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Una rebanada que cambia tu día

Una rebanada que cambia tu día

Me encanta que algo tan cotidiano como una rebanada de pan pueda tener tantas posibilidades. Las mejores cosas del pan de masa madre es que hay para todos los gustos, por eso dicen que las penas con pan son menos. 

 

El pan representa el sustento básico de la humanidad, es símbolo de comunidad, trabajo compartido y tradición que ha acompañado a las personas por siglos. Horneamos en comunidad. La esencia del pan es la transformación de ingredientes: harina, agua, sal mediante la fermentación y el calor del horno. Algo tan simple, tan acogedor

Y como el pan de masa madre Nuro y OST son panes fermentados, de harinas orgánicas de trigo entero, sí aportan nutrientes, tienen menos gluten y son más fáciles de digerir.  Cero culpas, solo disfrute y antojo #diamundialdelpan 

Parte del encanto del pan de masa madre es que hay para todos los gustos y ocasiones. Hay panes de masa madre altos y esponjosos, otros compactos y llenos de carácter, panes con una corteza que truena al partirla, o textura suave que se pega al paladar, rebanadas gruesas que piden mantequilla y otras delgadas perfectas para sándwich crujiente. 

Una rebanada puede cambiarlo todo

Una rebanada gruesa de masa madre ligeramente tostada puede conseguir algo maravilloso: crujiente por fuera y suave, húmeda y esponjosa por dentro. Muerdes primero la corteza, escuchas ese crunch y enseguida llegas a una miga todavía tierna.

Para acompañar huevos orgánicos de pastoreo, una gruesa que aguante todo lo que le pongas encima. Y para aceite de oliva extra virgen, jitomates agroecológicos heriloom o cherry o un buen queso de oveja artesanal, una tostada firme que no se desmorone a la primera mordida. No hay reglas. Sólo antojos.

¿Dorado o casi quemado?

Aquí también hay todo un espectro. Está el pan de masa madre orgánico apenas caliente, todavía suave. Luego viene ese punto dorado en el que aparecen notas más tostadas y la superficie comienza a ponerse crujiente. Después llegan los tonos cafés más intensos, con sabores más profundos. Y finalmente está el territorio de quienes aseguran que “así me gusta” mientras sostienen una rebanada prácticamente carbonizada. 😂

Nosotros diríamos que hay un punto particularmente rico entre dorado y café intenso, cuando el pan ya está crujiente pero todavía puedes reconocer todos sus sabores. Y luego está lo que le ponemos encima... Mantequilla derritiéndose en los agujeritos de la miga. Aceite de oliva y sal. Aguacate. Huevo. Queso. Mermelada. Crema de cacahuate con plátano. Jitomate con un poco de ajo.

La acidez característica de una buena masa madre hace algo muy especial: contrasta con ingredientes grasos, dulces o cremosos y hace que una tostada sencillísima se sienta mucho más interesante. Incluso el mismo pan puede convertirse en desayunos completamente diferentes dependiendo de cómo lo cortes, cuánto lo tuestes y qué le pongas encima.

También hay panes direfentes, que no tienen trigo, como panes de Pan Valle sin gluten. Panes igual en rebanadas, que tuestas, que acompañas. 

¿Cuál es tu rebanada perfecta? ¿Gruesa o delgada? ¿Suavecita por dentro o completamente crujiente? ¿Apenas dorada o peligrosamente cerca de quemada? ¿Mantequilla, aguacate, queso, mermelada o crema de cacahuate?

Compra pan de masa madre orgánico en hogaza, en rebanadas cuadradas, bollos, etc