¿Qué es Julio sin plásticos? Una invitación a hacerlo posible entre todos
Plastic Free July: pequeños cambios que, juntos, pueden generar un gran impacto Cada vez que aceptamos una bolsa que usaremos durante diez minutos, compramos una botella desechable o pedimos comida acompañada de cubiertos que no necesitamos, tomamos una decisión que parece insignificante. Y, en cierto sentido, lo es. El problema es que esas pequeñas decisiones se repiten millones de veces al día, en todo el mundo.
Plastic Free July, un movimiento global que nació en Australia que nos invita a reflexionar sobre nuestra relación con los plásticos de un solo uso y a descubrir que reducir nuestro impacto ambiental no tiene que ser perfecto ni complicado. Es una iniciativa para ayudar a las personas a disminuir el consumo de plásticos desechables. Comenzó como un reto local pronto se convirtió en un movimiento internacional en el que participan millones de personas en más de 190 países.
La propuesta es sencilla: elegir uno o varios plásticos de un solo uso que podamos evitar y reemplazarlos por alternativas reutilizables.
Puede ser llevar una botella de agua, guardar una bolsa de tela en la mochila, rechazar un popote cuando no es necesario o elegir productos con menos empaque. No se trata de transformar nuestra vida de un día para otro, sino de dar el primer paso hacia hábitos más conscientes.
¿Qué se ha logrado gracias a este movimiento?
Uno de los mayores logros de Plastic Free July es haber cambiado la conversación. Hoy, muchas más personas son conscientes de la cantidad de residuos que generan y del impacto que tienen sus decisiones de consumo. Además, el movimiento ha inspirado a escuelas, comunidades, empresas y gobiernos a implementar medidas para reducir los plásticos desechables.
Lo que antes parecía una incomodidad —llevar un termo o una bolsa reutilizable— comienza a verse como una práctica cotidiana y responsable. Quizá el cambio más importante es este: millones de personas han descubierto que sí tienen capacidad de influir en los sistemas de los que forman parte. Porque cuando suficientes consumidores piden opciones distintas, las empresas responden. Cuando una comunidad modifica sus hábitos, la infraestructura también evoluciona. Los cambios individuales no sustituyen las soluciones estructurales, pero sí ayudan a impulsarlas.
¿Por qué es importante reducir los plásticos de un solo uso?
Los plásticos de un solo uso están diseñados para ser utilizados apenas unos minutos, pero pueden permanecer en el ambiente durante cientos de años. Muchos, aunque los tiremos a la basura en la CDMX pueden terminar en ríos, playas y océanos.
Otros se fragmentan hasta convertirse en microplásticos que se dispersan en los ecosistemas e incluso han sido detectados en el agua, los alimentos y el cuerpo humano.
Además, la producción de plástico depende principalmente de combustibles fósiles, por lo que también contribuye a la emisión de gases de efecto invernadero.
Y aunque el reciclaje es una herramienta importante, no es suficiente por sí solo. La realidad es que gran parte del plástico producido nunca llega a reciclarse efectivamente.
Por lo más importante es RECHAZAR y REDUCIR primero, reutilizar después y reciclar como último paso.
No se trata de hacerlo perfecto
Plastic Free July propone una perspectiva diferente: se trata de preguntarte: ¿qué sí puedo hacer desde mi realidad? Tal vez sea llevar una taza reutilizable al trabajo. Quizá elegir productos locales con menos empaque. Tal vez recordar una bolsa de tela cuando vayas al supermercado. Cada persona parte desde un lugar distinto, y cada pequeño cambio suma.
El poder de los movimientos colectivos radica precisamente en eso: en la suma de millones de decisiones cotidianas.
Si una sola persona deja de utilizar cien botellas desechables al año, el cambio parece modesto. Pero si millones de personas hacen lo mismo, hablamos de cientos de millones de residuos evitados.
Actuar juntos también transforma nuestra cultura. Nos ayuda a recuperar valores como la responsabilidad compartida, la paciencia y el cuidado por aquello que nos rodea. Nos recuerda que somos parte de una comunidad más amplia que incluye a otras personas, a los animales y a los ecosistemas que sostienen nuestra vida.
Una invitación para este julio
Quizá Plastic Free July no cambie el mundo en treinta días. Pero puede cambiar nuestra manera de habitarlo. Puede ayudarnos a detenernos antes de consumir automáticamente, a valorar más los objetos que usamos una y otra vez, y a reconocer que nuestras decisiones tienen consecuencias que van mucho más allá de nosotros mismos.
Este julio, la invitación no es a hacerlo perfecto. Es a hacerlo posible. A elegir una acción que puedas mantener en el tiempo. A descubrir que vivir con menos desechables puede ser más sencillo de lo que imaginamos. Y a recordar que, cuando miles de personas avanzan en la misma dirección, incluso los cambios más pequeños pueden convertirse en una fuerza capaz de transformar el futuro.
Algunas ideas para sumarte este julio
- Lleva contigo una botella de agua o de café reutilizable
- Guarda una bolsa de tela en tu bolsa, mochila o automóvil
- Rechaza cubiertos, popotes o servilletas desechables cuando no los necesites
- Prefiere envases retornables o reutilizables
- Compra alimentos locales y con menos empaque cuando sea posible
- Participa en limpiezas comunitarias de espacios naturales
- Visibiliza: Comparte tus aprendizajes con otras personas
Recuerda que en DILMUN recoletamos los empaques que te enviamos al entregar tu siguiente pedido. Tambien, enviamos las frutas y verduras en su mayoría sin empaques. Pide tu súper de productores locales aqui

