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¿Y si las reglas de la economía pudieran cambiarse?

¿Y si las reglas de la economía pudieran cambiarse?

A veces olvidamos que las reglas de nuestra forma de vida y economía actual ¡las inventamos nosotros! Decidimos qué tiene valor, qué significa éxito o progreso. Y si nosotros creamos esas reglas, también podemos cambiarlas.

Nos acostumbramos a pensar que para producir. lo que sea, como alimentos, hay que transformar la naturaleza, talar bosques y explotar recursos. Pero ¿qué pasaría si cuidar un bosque fuera también una manera de generar empleo, producir alimentos y sostener comunidades? Eso es precisamente lo que queremos mostrarte en nuestra próxima visita a Nemi Natura.

Un bosque que volvió a tener vida

Hace 30 años, Manuel y Citlali, dos biólogos que dejaron la ciudad para vivir en el campo, comenzaron un proyecto extraordinario en los límites de Michoacán y el Estado de México, cerca de la Reserva de la Biosfera Mariposa Monarca. En una región donde los bosques habían sido talados para dar paso a monocultivos de aguacate destinados a la exportación, decidieron tomar otro camino: producir conservando y conservar produciendo.

Durante tres décadas han trabajado en la regeneración del bosque, protegiendo sus manantiales, su biodiversidad y los animales que encuentran refugio entre sus árboles. Y encontraron una manera de vivir del bosque sin destruirlo: criar truchas de acuacultura sustentable aprovechando el agua cristalina que nace de sus manantiales y regresa al río después de recorrer los estanques. Sin necesidad de electricidad para mover el agua, han creado un sistema productivo que depende de la salud del ecosistema. Incluso aprovechan los residuos orgánicos como abono para nutrir el bosque.

Una economía donde conservar vale más que talar

Lo más emocionante es que su modelo no se quedó dentro de su propiedad. Manuel y Citlali comenzaron a compartir sus conocimientos con las comunidades vecinas. Hoy existen alrededor de 100 granjas de truchas en la región, ofreciendo una alternativa económica a la deforestación.

Piénsalo: un bosque vivo significa agua limpia que permite criar truchas. Las truchas generan alimento, trabajo e ingresos para las familias. Y esas familias tienen una razón más para proteger el bosque. Un círculo virtuoso donde la naturaleza y las personas prosperan juntas.

La trucha arcoíris es uno de los productos que mejor representan las zonas boscosas y de agua fría de Michoacán. Este pez, que pertenece a la familia de los salmónidos, necesita agua limpia, bajas temperaturas y suficiente oxígeno para desarrollarse. Por eso, su crianza también está muy relacionada con la conservación del entorno y el cuidado de los manantiales. 

Nemi Natura nos recuerda que no tenemos que elegir entre conservar la naturaleza y vivir de ella. Podemos diseñar sistemas donde ambas cosas se fortalezcan.

Te invitamos a conocerlo con nosotros

Queremos que vivas esta historia, no solo que la leas. Durante nuestra visita conoceremos la granja de truchas y sus manantiales, caminaremos entre helechos, orquídeas y encinos ancestrales, y descubriremos la cascada escondida al final del bosque. También disfrutaremos de una comida local preparada con trucha e ingredientes de la región, y conoceremos a las personas que llevan décadas demostrando que otra forma de producir alimentos es posible.

Para cuidar algo, primero hay que conocerlo. Y pocas cosas nos llenan tanto de esperanza como encontrarnos con personas que, en lugar de esperar a que el mundo cambie, ya están construyendo uno diferente. Acompáñanos a Nemi Natura. Vamos a conocer un bosque donde se siembran árboles, alimentos y conciencia.

 

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Fuentes
Guiadelujo.mx- nemi natura
NemiNatura.com