El colesterol no es el villano que te contaron
Durante años nos han repetido lo mismo: “el colesterol, es malo para tu corazón.” Esa idea se quedó tan grabada que hoy muchas personas viven con miedo a alimentos que lo contienen. El colesterol no es el enemigo. De hecho, es esencial para la vida. Lo que pasa es que no nos contaron toda la historia.
El colesterol: una molécula indispensable
Tu cuerpo no solo usa colesterol… lo necesita para funcionar. Está presente en todas las membranas celulares (sí, todas), en la producción de hormonas (estrógenos, testosterona, cortisol), la síntesis de vitamina D, la formación de ácidos biliares para digerir grasas
Sin colesterol, literalmente, no podríamos vivir.
De hecho, órganos como el cerebro contienen una gran cantidad de colesterol. El cerebro es el órgano más rico en colesterol del cuerpo, y este juega un papel clave en la comunicación entre neuronas (Saher & Stumpf, 2015).
4 mitos sobre el colesterol
Mito 1: “El colesterol es malo para la salud”
FALSO. Decirlo así sería una sobresimplificación. El colesterol es una molécula esencial para la vida. Nuestro cuerpo lo necesita para formar células, producir hormonas y hasta para la vitamina D. De hecho, una gran parte del colesterol en tu sangre lo produce tu propio hígado, porque lo necesitas sí o sí.
Mito 2: “Si comes colesterol, sube tu colesterol en sangre”
FALSO. Este es uno de los mitos más extendidos. Durante mucho tiempo se pensó que alimentos ricos en colesterol, como el huevo, elevaban directamente el colesterol en sangre. Hoy sabemos que, en la mayoría de las personas, el impacto es mínimo.
Lo que realmente influye más son factores como:
- El consumo de grasas ultraprocesadas
- El exceso de azúcares
- El estilo de vida (sedentarismo, estrés)
Mito 3: “Hay colesterol bueno y colesterol malo”
Aquí hay una media verdad. No es que el colesterol en sí sea “bueno” o “malo”, sino que existen diferentes formas de transportarlo en la sangre.
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LDL: puede acumularse en las arterias en exceso.
No todo el LDL (“colesterol malo”) es igual. Existen partículas grandes (menos riesgosas) y pequeñas y densas (más asociadas a riesgo cardiovascular) Estas últimas, conocidas como LDL pequeñas y densas, sí tienen una relación más fuerte con enfermedad cardiovascular (Austin et al., 1988)
- HDL: ayuda a remover colesterol de la sangre
El ver solo dos números del colesterol (LDL y HDL) es una simplificación excesiva de algo mucho más complejo. No solo importa la cantidad, sino el contexto metabólico completo (inflamación, metabolismo, tamaño de partículas, etc).
Mito 4: “Debemos evitar alimentos de origen animal para reducir el colesterol”
FALSO. Alimentos como huevos, carne o lácteos pueden formar parte de una dieta saludable, especialmente si son de buena calidad. En los 90´s nos decían que le quitaramos las yemas al huevo por su porcentaje de grasa y colesterol. Hoy en día sabemos que eso es una aberración, ya que la yema es la parte MAS nutritiva del huevo.
El problema no suele ser el colesterol en sí, sino la calidad de los alimentos y nuestro estilo de vida completo.
Entonces… ¿por qué se volvió el villano?
La historia del colesterol como enemigo viene principalmente de su asociación con enfermedades cardiovasculares. Pero con el tiempo, la ciencia ha mostrado algo más complejo:
👉 No es solo la cantidad de colesterol lo que importa, sino su “calidad” y contexto metabólico. Por ejemplo: Colesterol alto no es igual a riesgo automático
👉 Tener colesterol alto no significa automáticamente que estés en riesgo
👉 Y tener colesterol “normal” tampoco garantiza que estés protegido. El riesgo cardiovascular depende de muchos factores
El colesterol, de hecho, puede actuar como una especie de “equipo de reparación”, participando en procesos de respuesta a daño vascular (Libby, 2002).
Tal vez es momento de dejar de ver al colesterol como enemigo… y empezar a verlo como lo que realmente es: Una molécula esencial que refleja el estado de nuestro metabolismo. No se trata de ignorarlo, sino de entenderlo mejor. Porque cuando entiendes el sistema completo, dejas de pelearte con un número… y empiezas a cuidar tu salud de verdad.
Compra alimentos de origen animal como lácteos, yogurt, huevo, carne orgánicos de pastoreo, densos en nutrientes, buenos para tu salud
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Referencias
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Austin, M. A., Breslow, J. L., Hennekens, C. H., Buring, J. E., Willett, W. C., & Krauss, R. M. (1988). Low-density lipoprotein subclass patterns and risk of myocardial infarction. JAMA, 260(13), 1917–1921. https://doi.org/10.1001/jama.1988.03410130073032
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Saher, G., & Stumpf, S. K. (2015). Cholesterol in myelin biogenesis and hypomyelinating disorders. Biochimica et Biophysica Acta (BBA) - Molecular and Cell Biology of Lipids, 1851(8), 1083–1094. https://doi.org/10.1016/j.bbalip.2015.02.010
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Ference, B. A., Ginsberg, H. N., Graham, I., et al. (2017). Low-density lipoproteins cause atherosclerotic cardiovascular disease. European Heart Journal, 38(32), 2459–2472. https://doi.org/10.1093/eurheartj/ehx144


