8 tips para comer healthy al viajar
Viajar tiene algo en común, ya sea en avión, carretera o incluso durante un fin de semana: tarde o temprano terminamos comiendo lo que encontramos disponible.
Un sándwich en el aeropuerto, unas papas en la gasolinera, una barra de cereal o comida rápida porque es lo más práctico. El problema es que, después de varios días así, muchas personas terminan sintiéndose cansadas, inflamadas o con menos energía.
No necesitas hacer dieta durante las vacaciones, solo tomar algunas decisiones sencillas que pueden hacer una gran diferencia.
La regla del 80/20
Procura que el 80% de lo que comes durante el viaje sean alimentos que realmente te nutran y deja el otro 20% para esos antojos o experiencias gastronómicas que hacen especiales las vacaciones. Trata de encontrar un equilibrio que te permita disfrutar... y sentirte bien.
8 tips para comer mejor cuando viajas
1. Lleva tus propios snacks
No necesitas llenar una maleta de comida, con una que otra cosa puedes evitar depender por completo de lo que encuentres en el camino:
- Nuez pecana orgánica Villa de Patos
- Fruta fresca fácil de transportar
- barras con ingredientes simples Como las barrita PAL´S
- Fruta deshidratada como golden berry orgánico o plátanos deshidratados de Villa de Patos
- Frutas deshidratadas sin azúcar Flavourite Snacks
- Caldo de hueso orgánico liofilizado en polvo de La Cocina de Galia
- Carne seca o beef jerky de res de pasrtoreo megadiverso Rancho Risueño
- Chocolate obscuro
2. Prioriza la proteína
Cuando llegues a un restaurante o al aeropuerto, pregúntate primero: ¿Dónde está la proteína? Pollo orgánico, pescado salvaje, huevo orgánico, carne, yogurt natural sin azúcar o queso suelen ayudarte a sentirte satisfecho por más tiempo que una comida basada únicamente en pan, pasta o frituras.
3. Mantente hidratada, pero no bebas calorías
Muchas veces confundimos sed con hambre. Mantenerte hidratada puede ayudarte a sentirte con más energía y evitar comprar botanas solo porque tienes sed. Lleva una botella reutilziable, reduces el consumo de botellas desechables). Evita refrescos o bebidas azucaradas o light
TIP: Añádele una pisca de sal para reponer electrolitos
4. No llegues con demasiada hambre
Si pasas muchas horas sin comer, será mucho más difícil tomar decisiones. Un snack con proteína antes de abordar un vuelo o salir a carretera puede hacer una gran diferencia. O prueba llevar caldo de hueso en polvo de La Cocina de Galia, añadelo a una taza de agua (a tu mismo termo de agua) y listo!
5. mantén tus horarios
Trata de apegarte lo más que puedas a comer en el rango de horas en el que lo haces normalmente. Esto te ayuda a no tener de pronto mucha hambre y comer por impulso y, también ayuda a que tu regreso a casa se mucho más relajado.
6. Llena medio plato de verduras cuando puedas
Cuando tengas oportunidad, procura que la mitad de tu plato sean verduras, una cuarta parte proteína y la otra carbohidratos como arroz, papa o tortillas.
Es una forma sencilla de equilibrar tus comidas sin necesidad de contar calorías.
7. Pide aderezos y guarniciones de lado
Pide siempre los aderezos, cremas y salsas a un lado para controlar la cantidad que consumes. Algunos aderezos están repletos de aceites vegetales y otros ingredientes no tan bueno para la salud.
8. Muévete mas
Lleva una cuerda para brincar, conoce el lugar caminando, has excursiones a la naturaleza. Hacer un poquito más de ejercicio es la solución perfecta, no solo porque te regala más energía para divertirte, sino porque también dormirás mejor y al regresar será más fácil retomar tu rutina.
Comer saludable es un estilo de vida. Una forma de cuidar nuestro cuerpo para tener más energía, sentirnos mejor y disfrutar más cada experiencia, también cuando viajamos.
No hace falta hacerlo perfecto. Basta con tomar mejores decisiones la mayoría del tiempo.
Un poco de planeación, algunos snacks nutritivos y alimentos sencillos como un caldo de hueso liofilizado pueden hacer que el camino sea mucho más fácil.


