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Agricultura profundamente sostenible en chinampas agroecológicas

Agricultura profundamente sostenible en chinampas agroecológicas

Hoy hablamos mucho de alimentos “locales” o “sustentables”, pero pocas cosas son tan profundamente sostenibles como una chinampa agroecológica funcionando dentro de una ciudad como la Ciudad de México. Cada chinampa viva ayuda a capturar carbono, mantener humedad ambiental, conservar biodiversidad y proteger uno de los ecosistemas más importantes de la ciudad. Los humedales ayudan a regular temperatura y calidad del aire en un lugar donde el calor y la contaminación crecen cada año.

En medio de la inmensa CDMX, entre coches, concreto y prisas, existen lugares donde la tierra respira distinto. Lugares donde el alimento crece cerca del agua, donde las aves migratorias descansan y donde sobreviven prácticas agrícolas que tienen siglos de historia. Las chinampas de Xochimilco no son solo un paisaje bonito o un destino turístico: son uno de los sistemas agrícolas más inteligentes y sostenibles que ha creado la humanidad.

Mucho antes de que existiera la agricultura industrial, los pueblos originarios del Valle de México desarrollaron las chinampas para cultivar alimentos de manera abundante y respetuosa con el entorno. Construían pequeñas islas fértiles sobre los lagos usando capas de lodo, vegetación y materia orgánica. Entre los canales circulaba agua constantemente, nutriendo el suelo y ayudando a mantener humedad natural en los cultivos. Era un sistema profundamente conectado con los ciclos de la naturaleza.

Y lo más impresionante es que sigue funcionando.

Hoy, redes como Ruta Lacustre rescatan esta práctica ancestral no como una reliquia del pasado, sino como una solución real para el futuro. Mujeres y hombres con arraigo profundo a este territorio milenario siguen sembrando suelo, cuidando agua y manteniendo vivas las chinampas desde el conocimiento heredado por generaciones.

Las chinampas son Patrimonio Mundial de la Humanidad vivo por la la UNESCO. Varias organizaciones buscan protegerlas y restaurarlas, como Casandra de Ruta Lacustre. Pero el patrimonio que no se cultiva se convierte en monumento. Y los monumentos no alimentan a nadie.

Las chinampas necesitan cultivarse para existir. No como atracción turística sino como un sistema vivo que regula agua, regenera suelo, conserva biodiversidad y produce alimento para la ciudad que las rodea. Eso es la hiperlocalidad real: el campo adentro de la ciudad, con todo lo que eso significa.

En las chinampas se cultiva sin pesticidas, cuidando el equilibrio del canal, del suelo y de las plantas. La agroecología no aparece como una moda reciente, sino como una forma natural de relacionarse con el ecosistema. Diversidad de cultivos, descanso de la tierra, composta, humedad natural y observación constante del paisaje forman parte de un conocimiento vivo que todavía se transmite entre generaciones.

Quienes forman parte de Ruta Lacustre crecieron en pueblos xochimilcas y aprendieron a leer el territorio: cuándo sembrar, cuándo dejar descansar la tierra, cuándo escuchar lo que el agua está diciendo. Porque en una chinampa nada crece solo. Todo está conectado.

Y eso cambia completamente la manera en que entendemos la sostenibilidad.

 Además, producen alimento real, limpio cerquita de ti

Mientras muchas verduras recorren miles de kilómetros refrigeradas antes de llegar a un supermercado, las hortalizas de chinampa pueden cosecharse por la mañana y llegar frescas ese mismo día a tu mesa. Menos transporte, menos emisiones y alimentos mucho más vivos.

Lo más importante es el impacto social de las chinampas 

El corazón de la chinampa es la persona que la cuida. El Red Lacustre productoras y productores, familias, hermanas, madres, abuelos, amigas, administradoras, biólogas, ingenieras, arquitectas, chinamperxs. Personas con pocos o muchos años que sostienen sus pueblos y barrios mientras cuidan la herencia de sus madres, padres, abuelas y abuelos.

Etique chinampera ECHI

Este proyecto es un esfuerzo colectivo organizado en donde chinamperas, chinamperos, académicos, y actores comprometidos buscan regresar a las especies endémicas a casa, entre ellas, el axolote. Todas y todos los chinamperos involucrados trabajan en iniciativas de conservación medioambiental y cultural en Xochimilco, y participan activamente en el programa chinampa - refugio 

La Etiqueta Chinampera (ECHI) es un distintivo ecológico que avala la calidad de los productos agroecológicos cultivados en las chinampas-refugio otorgado por el Laboratorio de Restauración Ecológica de la UNAM. Se otorga en función de las buenas prácticas chinamperas, y la creación de refugios de vida silvestre que proporcionan el hábitat adecuado para las especies nativas. La ECHI considera tres ejes de evaluación conformados por 21 criterios que suman un puntaje total de 53 puntos. Basados en 3 tipos de criterios: Calidad del agua, biodiversidad presente en refugios y produccion chinampera

Monitoreadas por

La resistencia más fuerte es seguir cultivando el campo en chinampas. Las hortalizas agroecológicas que tenemos para ti provienen de una chinampa-refugio certificada con Etiqueta Chinampera (UNAM) y Sello Verde (CDMX), lo que garantiza el cuidado del suelo, el agua y la biodiversidad. Cada cosecha contribuye a la restauración de este ecosistema único y al sustento de las familias que lo mantienen vivo.

Compra verduras y hortalizas agroecológicas de Ruta Lacustre cultivadas en chinampas, sin fertilizantes, pesticidas hi herbicidas sintéticos a menos de 40km de tu casa en la CDMX!

 

 

Fuentes
BBC Las ingeniosas granjas flotantes inventadas por los aztecas que siguen siendo unas de las más productivas del mundo