Acaba con el pleito eterno de la pasta de dientes
Si vives en pareja o con roommates el tubo de pasta de dientes puede ser razón de pleito. Aunque el amor sea muy profundo, puede tambalearse frente a un tubo maltratado.
El argumento clásico de la pasta de dientes, es casi filosófico, digno de sobremesa larga y miradas pasivo-agresivas frente al espejo del baño.
Puntos de conflicto habituales con la pasta de dientes:
- Apretar por el medio vs. por abajo: Una persona vive el caos creativo y exprime el tubo como si no hubiera mañana. La otra lo enrolla con precisión quirúrgica. Spoiler: ambas creen tener razón.
- La tapa desaparecida: ¿Dónde está? ¿Por qué nunca vuelve a su sitio? ¿Es tan difícil cerrarla? (Sí, aparentemente)
- Marcas y tipos distintos: Que si la blanca, que si la natural, que si la barata, que si “esta es mejor porque lo dice el anuncio”. Aquí salen a relucir hábitos de consumo, prioridades y hasta traumas económicos.
¿Por qué algo tan pequeño se vuelve TAN grande?
Porque —sorpresa— nunca fue solo la pasta de dientes.
- Problemas de fondo: El tubo es solo el mensajero. Detrás suele haber sensación de no ser escuchado, falta de consideración o reparto desigual de tareas.
- Hábitos y control: Cada quien defiende su rutina como si fuera patrimonio cultural.
- El tono lo es todo: Muchas guerras dentales no estallan por el qué, sino por el cómo: el famoso “te lo dije mil veces” con voz de villano de telenovela.
Te tenemos una GRAN solución!
Cambiar a usar pastillas o tabletas de pasta dental de Nanah 💥 Y aquí entra la verdadera revolución silenciosa del baño. Las pastillas sólidas de pasta dental eliminan de raíz casi todos estos dramas:
- No hay tubo → nadie aprieta nada mal
- No hay tapa → nada que olvidar
- Cada persona puede usar su propia pastilla, sin peleas por marcas o cantidades.
- Son prácticas, limpias y vienen en una cajita de aluminio reutilizables, sin plástico! No haces basura
- Ahorras dinero ya uq eno hay nada de desperdicio
Cambiar a pastillas de pasta dental no solo es una decisión sostenible . Es también una forma elegante de decir: 👉 “Te quiero, pero no quiero discutir por cómo aprietas un tubo”.

